GAELITO Y YO

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sábado, 2 de mayo de 2009

¿ QUÉ ES COMPRENSIÓN LECTORA?

FOTOS : NIÑOS Y NIÑAS DEL COLEGIO SAGRADA FAMILIA, LA VICTORIA, LIMA PERÚ
(ARCHIVO DE BLOG NUEVOS DESAFIOS)

Leer es comprender, siempre que se lee se lo hace para entender sino carecería de sentido. Un lector comprende un texto cuando puede encontrarle significado, cuando puede ponerlo en relación con lo que ya sabe y con lo que le interesa.
La comprensión se vincula entonces estrechamente con la visión que cada uno tiene del mundo y de sí mismo, por lo tanto, ante un mismo texto, no podemos pretender una interpretación única y objetiva.
La apreciación final de un texto variará de acuerdo a las motivaciones diversas de cada lector.
Recordemos las palabras de Isabel Solé en Estrategias de lectura:
Leer es un proceso de interacción entre el lector y el texto, proceso mediante el cual el primero intenta satisfacer los objetivos que guían su lectura ...el significado del texto se construye por parte del lector. Esto no quiere decir que el texto en sí no tenga sentido o significado... Lo que intento explicar es que el significado que un escrito tiene para el lector no es una traducción o réplica del significado que el autor quiso imprimirle, sino una construcción que implica al texto, a los conocimientos previos del lector que lo aborda y a los objetivos con que se enfrenta a aquél.''
El lector otorgará significado a una lectura coordinando informaciones que provienen de distintas fuentes: el texto, su cotexto y los conocimientos que él posee.
Para cumplir este objetivo con éxito, el lector deberá emplear una serie de habilidades o estrategias que lo ayuden a construir sus conocimientos, aplicándolos en situaciones diversas y en contextos diferentes.
¿Cuál será nuestra función como docentes para acompañar a los alumnos a transitar este proceso?
Enseñarles estrategias de comprensión, dotándolos de los recursos necesarios para aprender a aprender, .
Las habilidades que adquirirán tenderán al desarrollo de operaciones como el reconocimiento y jerarquización de ideas, la elaboración de resúmenes, el análisis de la información del texto y la relación y cotejo con sus conocimientos previos, la formulación de hipótesis, la emisión de opiniones, la relación texto e imagen. Todas estas habilidades estarán ligadas con los niveles de comprensión lectora.
¿Cómo enseñar a leer comprensivamente en la escuela?
El primer paso para que un alumno
inicie el aprendizaje de la lectura es la motivación. Debemos crear en el aula situaciones de lectura auténtica, en las cuales los chicos lean con un propósito específico. Generalmente se imponen textos que carecen de sentido y los chicos no participan en la selección de los mismos.
Es indudable que: Nos comunicamos a través de la producción y comprensión textual, en eventos orales o escritos.
''...El texto como acto social es una secuencia de acciones realizadas por un hablante, que al enunciar algo, .... espera influir sobre el oyente... A través de los textos podemos: saludar, aseverar, felicitar, prohibir..., etc., Para que un texto resulte eficaz debe adecuarse, ser reflejo de la situación que lo genera. Texto y contexto interrelacionados a la luz de:''
qué ) - me llevará a producir el texto de manera especial (cómo hacerlo) quién ) a quién ) por qué ) y/o para qué) dónde ) - me permitirá comprender textos de manera especial (qué entender)” cuándo )
(Quintero, N., Cortondo, P., Menéndez, T, Posada, F.: A la hora de leer y escribir ... textos)
Algunas sugerencias encaminadas a suscitar la motivación por la lectura son: crear un contexto apropiado, leer en voz alta, seleccionar adecuadamente los textos y que los chicos participen en esa selección, transmitir actitudes y expectativas positivas y animar a los alumnos para que lean.
El docente de Nivel Inicial realiza actividades de animación a la lectura logrando acercar al niño al libro de una forma creativa, lúdica y placentera.
En los primeros niveles educativos leer en voz alta a los niños debería ser una actividad diaria. No hay que confundir leer a los niños con hacer leer a los niños. La lectura oral del alumno no se puede considerar un elemento motivador. Debemos dejar tiempo para la discusión durante y después de la lectura y tolerar las preguntas o interrupciones. Podemos incluso permitir que los niños escriban o dibujen durante la lectura.
Ayudaremos a nuestros alumnos a desarrollar su comprensión lectora:
. marcando la lectura de los textos en proyectos que le den sentido;
. garantizando que en el aula se disponga de la mayor cantidad y variedad de textos;
. permitiendo que los alumnos seleccionen los textos de acuerdo a sus necesidades;
. favoreciendo que los alumnos activen y desarrollen sus conocimientos previos;
. leyendo en voz alta para los alumnos;
. priorizando la lectura silenciosa;
. proponiendo la lectura en voz alta de algún párrafo significativo que sea necesario discutir o intercambiar opiniones;
. permitiendo que el alumno busque por sí solo la información, jerarquice ideas y se oriente dentro de un texto;
. activando sus conocimientos previos tanto acerca del contenido cuanto de la forma del texto.
. elaborando hipótesis sobre el contenido del texto (anticipación);
. elaborando hipótesis acerca del formato textual;
. relacionando la información del texto con sus propias vivencias, con sus conocimientos, con otros textos, etc.;
. reconociendo el portador;
. interpretando el paratexto;
. identificando el tema que da unidad al texto;
. jerarquizando la información e integrando la misma con la de otros textos;
. reordenando la información en función de su propósito
coordinando una discusión acerca de lo leído;
. formulando preguntas abiertas, que no puedan contestarse con unsí o un no
. favoreciendo situaciones de escritura donde vuelquen sus opiniones sobre lo leído, ya que la escritura favorece y enriquece mucho la lectura.

jueves, 30 de abril de 2009

COMPRENSIÓN LECTORA


DETALLE DE LA OPINION
Comprensión lectora

Idel Vexler Talledo
La lectura de textos escritos para desarrollar la capacidad de la comprensión constituye, sin duda, un aprendizaje formativo e instrumental porque permite acceder a nuevos y diversos aprendizajes humanísticos, científicos y tecnológicos. Es más, posibilita tomar contacto con los contenidos de obras literarias tales como: ensayos, cuentos y novelas que son producto de la imaginación, la libertad, la originalidad, y el talento de diferentes escritores.
Luis Jaime Cisneros señala que la lectura, más que un deleite para los ojos fisiológicos, es un hermoso ejercicio para los ojos mentales; que nos ayuda a ser personas porque nos vincula necesariamente con los hombres de todos los tiempos: y, por supuesto, que nos relaciona con el pasado y nos abre el camino hacia el porvenir.
En esa misma dirección Delia Lerner, reconocida pedagoga y lingüista argentina, nos dice que leer es adentrarse en otros mundos posibles. También es indagar en la propia realidad para comprenderla mejor y asumir una postura crítica frente a lo que se lee.
Por otro lado, si bien estamos todos de acuerdo con la importancia de la comprensión lectora en la educación de las personas y, lógicamente, con la conveniencia de desarrollarla en los alumnos, es necesario preguntarse ¿cómo evaluarla? Precisamente, para conocer los diferentes niveles de logro de un determinado aprendizaje, la pedagogía moderna recomienda formular indicadores específicos.
Por eso, para verificar el nivel de logro de la comprensión de la lectura sugiero tener en cuenta, entre otros, los siguientes indicadores o evidencias. El alumno o alumna: identifica el tema central del texto, describe las características del entorno explícito o implícito, señala los personajes principales y secundarios, comenta oralmente el contenido de la lectura, elabora un resumen del texto, expresa con libertad su agrado o desagrado por el contenido, y, desde luego, emite juicio crítico sobre el mensaje y forma del texto. Evidentemente, el desarrollo de un avance significativo del nivel de la comprensión lectora está íntimamente vinculado al ejercicio del pensamiento analítico-sintético, creativo y crítico.
Por lo mencionado, es que tiene sentido que en los últimos años, en nuestro país, se desplieguen valiosos esfuerzos –con el aporte de actores educativos y sociales de instituciones públicas y privadas– para la realización de diversas actividades orientadas a que los educandos lean con placer y comprensivamente en la escuela, la casa, los campos deportivos, los vehículos y otros espacios comunitarios. En este contexto merecen destacarse los procesos pedagógicos que viene promoviendo el Ministerio de Educación: el Plan Lector, que se ejecuta en los centros públicos y privados de la Educación Básica Regular, así como la Movilización Nacional para la Comprensión Lectora, con la participación de los alumnos del 2º, 3º y 4º grados de Secundaria.
Para el desarrollo de las clases de la comprensión lectora en dichos grados se han destinado, este año, cinco horas semanales de la jornada escolar y módulos especializados que constan de manual para el docente, así como texto y cuaderno para el estudiante.Por todo lo señalado, es un imperativo para todos continuar fortaleciendo la lectura, la cultura escrita y la comprensión lectora, en el marco de una educación de calidad para todos
.
Publicado: La República- 25/04/2009 - http://www.larepublica.pe/notas-de-un-educador/25/04/2009/comprension-lectora

lunes, 9 de marzo de 2009

LA EXPRESIÓN Y COMPRENSION ORAL

LA EXPRESIÓN Y COMPRENSIÓN ORAL
Compilado por Irma García Uriarte
Fotos : NUEVOS DESAFÍOS
I. IMPORTANCIA DE LA EXPRESIÓN Y LA COMPRENSIÓN ORAL
Necesitamos estudiantes que sepan expresarse con fluidez y claridad, con óptima pronunciación y entonación, que empleen con pertinencia y naturalidad los recursos no verbales (mímica, gestos, movimientos del cuerpo), que se hagan escuchar pero que también escuchen a los demás. Es necesario entonces que reivindiquemos la enseñanza de la comunicación oral, en situaciones formales e informales, por eso es que se propone desarrollar capacidades para la conversación, el diálogo, el debate, el relato, la presentación de informes orales, entre otras formas de la comunicación oral. Estos eventos serán útiles para que los estudiantes posean herramientas que les posibiliten interactuar con los demás en los estudios superiores, en el mundo del trabajo o en la vida ciudadana.
La sociedad de hoy exige una eficiente capacidad comunicativa. Las posibilidades de trabajo, estudio, relaciones sociales y superación dependen, en buena parte, de nuestra capacidad para interactuar con los demás, teniendo como herramienta fundamental la expresión oral. Es necesario entonces que la escuela contribuya a fortalecerla, especialmente en los siguientes aspectos:
· Articulación correcta, de modo que la pronunciación de los sonidos sea clara
· Entonación adecuada a la naturaleza del discurso
· Expresión con voz audible para todos los oyentes
· Fluidez en la presentación de las ideas
· Adecuado uso de los gestos y la mímica
· Participación pertinente y oportuna
· Capacidad de persuasión
· Expresión clara de las ideas
La mejor manera de desarrollar estas habilidades es participando en situaciones comunicativas reales. Las clases, dejan de ser, entonces, una aburrida presentación de conceptos y teorías para ceder su lugar a actividades dinámicas y motivadoras, como juego de roles, dramatizaciones, debates, talleres de expresión oral, diálogos, conversaciones, declamaciones, etc., que permiten, además, el desarrollo de la creatividad y el juicio crítico para la toma de decisiones y la solución de problemas.
Los conocimientos adquieren sentido en la medida que contribuyen a fortalecer el desarrollo de las capacidades, por eso es que las reflexiones teóricas (conceptos relacionados con la coherencia, la cohesión, adecuación, aspectos gramaticales imprescindibles, etc.) surgirán como producto de la práctica comunicativa, y no como una presentación aislada y descontextualizada.
La expresión oral también implica desarrollar nuestra capacidad de escuchar para comprender lo que nos dicen los demás. A menudo hemos escuchado hablar de buenos lectores, excelentes oradores y magníficos escritores; sin embargo, muy rara vez y quizá nunca, hayamos escuchado hablar de un buen oyente (Cassany, 2000).
La comprensión de textos orales se fortalece cuando participamos frecuentemente en situaciones reales de interacción, como conversaciones, debates, audiciones diversas, lo cual pasa necesariamente por la adquisición de actitudes positivas para poner atención en lo que dice el interlocutor, respetar sus ideas y hacer que se sienta escuchado. Una sociedad que aspira a la tolerancia y a la convivencia pacífica y armoniosa, tendrá como uno de sus propósitos esenciales desarrollar la capacidad de escucha de sus habitantes.
II. Etapas de la expresión oral
La expresión oral puede ser espontánea, pero también producto de una preparación rigurosa. En la escuela se debe promover las dos formas de expresión, de acuerdo al grado en que se ubiquen los estudiantes. En los primeros grados se sugiere dar preferencia a la expresión espontánea para “romper el hielo” y habituar la participación de los alumnos. En cambio, en los últimos grados será preferible dar prioridad a la exposición preparada, especialmente sobre asuntos académicos.
En el caso de una exposición preparada se sugiere seguir las siguientes etapas:
Actividades previas
§ Generar ideas
§ Seleccionar temas adecuados
§ Elaborar esquemas previos
§ Emplear técnicas para recoger y organizar información
§ Preparar la intervención oral
§ Usar soportes para preparar la intervención
§ Preparar estrategias de interacción
Producción real del discurso
§ Conducir el discurso
§ Controlar la voz
§ Controlar la mirada
§ Emplear gestos y movimientos corporales
§ Presentar argumentos
§ Emplear recursos de persuasión
§ Presentar ideas en forma coherente
§ Otorgar originalidad al discurso
§ Hablar con corrección y fluidez.
§ Emplear recursos tecnológicos de apoyo
Actividades de control y metacognición
· Dosificar el tiempo destinado a las exposiciones
· Autorregular el discurso
· Negociar el significado
· Ofrecer canales de retroinformación
· Adecuar el mensaje al contexto y a los interlocutores
· Reflexionar sobre el proceso de preparación y producción del discurso.
III. Estrategias para el aprendizaje de la expresión oral
El desarrollo de la expresión oral requiere constante práctica, por eso es que las actividades que la estimulen deben ser frecuentes y variadas, fijando el propósito en forma clara para que el estudiante sepa qué es lo que se espera de él.
El aprendizaje de la expresión oral se puede realizar mediante varias opciones, como las siguientes:
a) Actividades de microaprendizaje
Son aquellas que tienen una corta duración, entre cinco o diez minutos, y que se insertan en las sesiones de aprendizaje destinadas a otros propósitos. El objetivo de esta estrategia es dirigir la atención a capacidades específicas de la expresión oral, de tal manera que se vaya reforzando progresivamente cada una de ellas. Esto requiere que el alumno sepa con claridad lo que va a realizar (identificar partes importantes, identificar el propósito del emisor, inferir datos, controlar la voz, seleccionar el turno de participación, etc.). Es preferible desarrollar estas actividades cortas antes que las aburridas tareas de llenar fichas de comprensión, con la única finalidad de detectar errores. Lo que debe importar, en todo caso, es cómo el alumno expresa o comprende el texto.
b) Actividades totalizadoras.
Son actividades más extensas y complejas, preparadas intencionalmente para desarrollar los distintos procedimientos de la expresión oral. Se emplea variedad de recursos y técnicas y, aun cuando se desarrollen articuladamente con la comunicación escrita o audiovisual, el énfasis está puesto en la expresión oral.
En ambos casos, se necesita seguir una ruta que oriente el trabajo, y que podría constar de los siguientes pasos:
· Determinación de propósitos. Constituye lo que se logrará al finalizar la actividad. Los propósitos se deben expresar en forma clara para que los estudiantes se involucren en el trabajo.
· Formulación de indicaciones. También es importante que los alumnos sepan con precisión las tareas que van a realizar (buscar palabras o frases clave, identificar la intención del emisor, etc.)
· Exposición del material. Consiste en la presentación del motivo que dará lugar a la participación oral o del texto que comprenderán los alumnos. Puede ser una lectura, un discurso, parte de una conferencia, etc. El material debe dar oportunidad para apreciar los elementos del contexto y los recursos no verbales que otorgan sentido al texto (miradas, gestos, movimientos bruscos, entre otros.)
· Ejecución de la tarea. Los alumnos desarrollan los distintos procedimientos de la expresión oral previstos en la actividad.
· Contrastación de productos. En pares o en grupos, los estudiantes comparan sus productos, intercambian opiniones, proponen formas de mejoramiento.
· Reflexión sobre la actividad. Los alumnos y el profesor dialogan sobre el proceso realizado, las dificultades que tuvieron, los logros alcanzados y la manera de mejorarlos (metacognición). Si se trata de una actividad para comprender textos orales, se puede hacer una nueva exposición del material para verificar si las tareas ejecutadas por los alumnos han permitido desarrollar los procedimientos de comprensión oral previstos.
La secuencia propuesta puede ser modificada o enriquecida. No se pretende, de ningún modo, convertirla en modelo rígido. Algunas etapas podrían repetirse una o más veces, usualmente sucede así. Incluso, el docente puede encontrar caminos mucho más funcionales, de acuerdo con su experiencia y la realidad del centro educativo
IV. Actividades para el aprendizaje de la expresión oral
Ø Descubriendo intenciones
La finalidad de esta actividad es ejercitar la capacidad para identificar la intención del emisor. Consiste en hacer escuchar textos orales expresados con diferentes estados de ánimo (tristeza, alegría, cólera, desaire, etc.). Los alumnos deben descubrir qué pretende el emisor y por qué consideran que es así.
TEXTO
Intención del emisor
¡Señor policía!, ¡yo estoy cumpliendo con las normas!, ¡Déjeme continuar!
El conductor pretende atemorizar al policía.
Jefecito, yo estoy cumpliendo con las normas, ¡déjeme continuar, por favor!
El conductor pretende conmover al policía.
Oiga Jefe, esto podemos arreglarlo, usted dirá... así los dos quedamos tranquilos...
El conductor pretende sobornar al policía.
¿Qué dice usted, señor policía?, ¿una colaboración?, ya nos veremos en la comisaría.
El conductor llama la atención sobre la actitud negativa del policía.
Se puede dialogar sobre qué indicios permiten descubrir la intención del emisor (fuerza expresiva, palabras empleadas, velocidad con que se expresan las ideas, etc.) Se puede, igualmente, permutar los roles. Es decir, hacer hablar al policía en lugar del conductor.
Ø Anticipando respuestas
Consiste en presentar una entrevista por partes. Primero se deja escuchar la pregunta, y se solicita que los alumnos hagan una lluvia de ideas sobre las posibles respuestas del entrevistado. La finalidad es que los alumnos desarrollen la habilidad para activar sus conocimientos y experiencias previas necesarias para la comprensión de los textos. A continuación se deja escuchar la respuesta que dio el entrevistado y se dialoga sobre los aciertos de los alumnos. Finalmente se reflexiona acerca de las razones que motivaron las respuestas anticipadas.
Ø Juego de roles
Se pide a los alumnos que asuman diferentes roles (empleados públicos, periodistas, amigos, etc.) y que intercambien opiniones tratando de emplear el lenguaje que más se aproxime a los roles asumidos. La finalidad es comprender que debemos adecuar nuestro lenguaje a las características de los interlocutores y a la situación comunicativa. Además, es importante que el alumno se ponga en el lugar del otro, para darse cuenta de que debe respetar las ideas y el modo como se expresan los demás. Ej. Un alumno desempeña el rol de profesor y otro de alumno irresponsable. Después de 2 minutos, se cambia de roles y vuelven a sustentar sus posiciones.
Ø La controversia
Se presenta un tema que genere opiniones divergentes (la clonación, las barras bravas, el pandillaje, la eutanasia, etc.). El profesor puede sugerir algunas posiciones discrepantes sobre el tema, y dejar que los alumnos manifiesten la propia. El alumno deberá expresar oralmente lo que piensa sobre el tema, presentando argumentos que sustenten su posición en base a valores. La finalidad es desarrollar las habilidades de argumentación y persuasión, así como fomentar actitudes de respeto hacia los demás y sus ideas. Esta actividad debe ser ágil y dinámica, para que no cause aburrimiento. Los alumnos asumirán libremente su posición, y si estuvieran indecisos, también expondrán los motivos de ello.
Ø Conversaciones
Esta es una técnica muy sencilla, y a la vez soslayada. Toda la actividad escolar debe estar regida por conversaciones constantes sobre temas diversos. Como motivación, al inicio de las clases, son muy efectivas para crear un clima de confianza. Los temas deben ser interesantes para el alumno y la participación será espontánea. El docente anima permanentemente a los más callados y orienta la conversación. En grados avanzados, este rol puede asumirlo un alumno cada vez, de tal forma que se desarrollen habilidades para iniciar, reorientar y culminar una conversación, respetar los turnos, aprovechar el tiempo concedido , etc.